Wednesday, November 25, 2009

Al Puebla, pan y circo.

Ésta reflexión parte de adaptar un poco la frase célebre que los senadores romanos utilizaban para describir las reglas de tener silenciado al pueblo y mantenerlos ocupados.

Me parece que esta misma frase ha sido utilizada por la comisión de arbitraje para silenciar de una vez por todas a la gran cantidad de reclamos del equipo del Puebla contra el trabajo de los colegiados durante todo el clausura 2009.

Yo así entiendo la medida: Los equipos “chicos”-lo pongo entre comillas porque se comportan más a la altura del torneo que los denominados “grandes”- han sufrido injusticias por parte de la comisión de arbitraje y han presentado quejas. Antes, esas quejas habrían quedado aisladas, ya que los medios para transmitirlos eran controlados por los llamados “grandes”. Hoy, que los medios de comunicación ofrecen más campos de expresión paralelos a la dualidad televisiva, se han abierto canales de información donde han hecho eco esas quejas, entrando como piedras en el zapato de los directivos de la comisión arbitral creándoles una incomodad tremenda.

Pero los equipos “chicos”, no se han quedado solamente en quejarse de las injusticias que les cometen, sino que además están sacando a la luz las preferencias que algunos directivos tienen con algunos equipos-no digo nombres, el lector seguro sabe de quienes hablo- y esto ha generado desconfianza en la comisión de arbitraje. Además, esta semana el Chelís incluyo un nuevo ingrediente, ya que en una entrevista lanzó: “El Puebla no tiene influencia dentro de la Femexfut”. Después de la visita de Blatter donde se le juró y perjuró que aquí todos los equipos son iguales, este comentario tenía que ser solucionado de inmediato.

Pero una oportunidad de oro se le presenta esta semana a la comisión disciplinaria para regresar a la imagen imparcial que nos quieren proyectar: El Puebla se ha quejado de una jugada dudosa que le pudo haber afectado. ¿Contra quién? ¡Maravilla! Solo es el Cruz Azul.

Aquí es donde la comisión aplica todo el peso de la imparcialidad. Castiga con un partido al Jimmy Lozano, lo que favorece al Puebla; limpia su imagen, porque lo que se ve, es una imagen dudosa-porque prefieren no equivocarse que atentar contra la hermosa legalidad que envuelve al futbol mexicano- dejándolos como absolutamente parciales: “No queremos que se caiga en lo que se le permitió a Henry hace poco”- han de pensar.

Con esto, el Puebla se debe de callar, porque con esto se demuestra que sí le hacen caso. Además, se queda bien con los equipos grandes de las televisoras, ya que no están afectando a ninguno, es más, los están ayudando con el Cruz Azul, ya que es un rival incomodo y no queremos que, si pasa el América, se lo vaya encontrar en la siguiente ronda, no, no. Negocio redondo. Juego, set y partido.
Lo que me da alegría es que en el futbol mexicano no pasan estas cosas, son suposiciones y la loca de mi imaginación que no hay quien la controle.

Quiero añadir algo también a esta reflexión: Acabo de ver un programa de televisión donde se muestran en desacuerdo en la suspensión a Lozano y dicen que si no estaban seguros ¿Por qué lo suspenden después de que la de Henry era certeza? Alguna barrabasada así dijeron, pero lo que entendí fue: Si la mano de Henry no fue… ¿no deberíamos ser más indulgentes? ¡Si a él no lo castigaron! ¡NO! No señores no. Independientemente que sea plan con maña el castigo al Jimmy, me parece nefasto que porque el señor Henry cometa una mano así como así, ¡tengamos todos que aceptar que las manos no son infracción! ¿Entonces como a Henry se le pasó por alto….nosotros deberíamos también de hacerlo?

Me parece que más vale tarde que nunca. Sea por las razones que sean, la comisión por fin cedió ante los reclamos de un equipo “chico”. Olé Puebla, ganas la batalla. Pero no tienes derecho a quejarte en el futuro… No quieres satanizar a la comisión ¿o sí?

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