Vaya que tuvimos sorpresas este fin de semana, sucedió de todo. Tanto a nivel nacional e internacional, las ligas dieron un giro de 360º, lo que pone a todos los apostadores a recalibrar sus pronósticos y apuestas.
Vamos primero con los casos vistos en México.
Los superlíderes rojiblancos perdieron escandalosamente con unos Jaguares que no ganaban desde hace un año en su estadio. Las Chivas se portaron soberbias, pusilánimes, grises. Me parece que todo exceso es malo, las buenas rachas se acaban y Chivas necesitaba un golpe de realidad así, para replantearse sus estrategias. Es un golpe anímico fuerte, un choque que nos hace pensar en el fantasma de la inconstancia, que persigue a todos los equipos del futbol mexicano, pero al fin y al cabo, un choque necesario para el equipo de Guadalajara.
El “güero” Real deberá replantear sus estrategias. El equipo debe de estar entero ante Pumas, siendo humildes y reconociendo los errores cometidos ante los chiapanecos. Es hasta newtoniano lo sucedido, todo lo que sube tiene que bajar; si no, pregúntenle a los de Taesa—sin burlarme de las personas que murieron--; Mientras más alto suben, cuando caen, suenan más fuerte.
Viajamos ahora a la capital de la República, situando nuestra memoria en el Azteca el pasado domingo. El América encontró una fuerza ofensiva indescriptible ante unos débiles e irreconocibles Gallos. Todo fue extraño. Las fuerzas básicas del América que nunca se habían caracterizado por su fuerza y este fin clavaron casi todos los goles que vimos en el juego. Otro dato extraño, es que llevaban semanas adoleciendo de una delantero y de un día para otro son letales. Por último, la actitud de los Gallos Blancos. Ya se especuló mucho en los medios el tema de si el partido hubiese podido estar comprado. Cierto o no, sigue pareciendo extraño, mas siendo Reinoso y más tratándose de un partido contra el partido de sus amores.
Podríamos seguir hablando de las sorpresas de la jornada: Los mediocres tuzos—que con Rivarola nada más no se hayan—, la violencia goleadora de Santos y Pumas, el regreso del Cruz Azul—ya era hora—, la vuelta a la realidad del Atlas, después de ilusionar a su afición las primeras jornadas y como escribí hace unos días, la efímera mejoría del Toluca.
Lo único predecible fue que Indios perdió con Tigres. Pero seamos realistas; Indios es el peor equipo que hay.
A nivel internacional, la cosa se puso súper competida. El Manchester United fue virtual líder—y estoy seguro que a Ancelotti le temblaron las piernas—El Barcelona empató con un gris Almería y el Madrid derrotó épicamente al Sevilla y bajó al líder a 2º lugar.
Fue maravilloso. Fines de semana como este hacen que el futbol sea un deporte poco predecible, una verdadera competencia.
2 comments:
Hola Fernando. Sí un poco extraño lo que sucedió el fin de semana, pero el triunfo de Jaguares sobre Chivas era predecible, ahí el rebaño ha ganado solamente una vez, se les complica el clima y la cancha y era una buena manera de quitarse la presión de la temporada perfecta, claro está que los cuatro goles sorprendieron a todos. Lo del américa también fácil de diagnosticar, sobre todo cuando Reynoso cambió por primera vez la formación de su equipo y los dejó desprotegidos en la parte trasera además que les echó una "manita" al equipo con el que sueña regresar.
Honestamente pensé que Indios le ganaría a Tigres, fue el partido para demostrar quién es el más malo y con dos hombres más en la cancha y jugando en casa los Indios corroboraron ese título.
Bueno un abrazo, sigue así con tu blog y por aquí pasaré de vez en cuando para darle una leida.
Asi es Fer, resultados o fines de semana como este pasado hacen que el futbol no solo sea el deporte más hermoso del mundo.
Post a Comment